En Mi Casa Hay - Letra de la canción de Alex Marquez

Letra de la canción "En Mi Casa Hay" de Alex Marquez

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Me dijeron que no tengo nada, que mi casa está desierta y que solo tengo deudas. Me advirtieron que la crisis no soportaría y que moriría, y que mis hijos serían esclavos toda la vida. Pero hoy me levanto a declarar que eso no es cierto.

Porque en mi casa hay una vasija con aceite, y eso será suficiente para vencer la crisis. Esa vasija es un gran ministerio, es mi familia con unción. Ya no me digan que no tengo nada, porque en mi casa hay mucho más de lo que se ve a simple vista.

Me dijeron que no tengo nada

Me dijeron que no tengo nada, que mi casa está vacía y desierta. Pero lo que no saben es que en mi casa hay mucho más de lo que se puede ver a simple vista. En mi casa hay esperanza, hay fe y hay amor. En mi casa hay sueños y metas por cumplir. En mi casa hay una familia unida y fuerte.

En mi casa hay risas y alegría, hay abrazos y besos. En mi casa hay momentos de tristeza y dolor, pero también hay momentos de superación y crecimiento. En mi casa hay recuerdos y memorias que nos unen y nos fortalecen.

En mi casa hay sueños por cumplir, hay proyectos por realizar. En mi casa hay talento y habilidades que se están desarrollando. En mi casa hay personas valiosas y únicas, cada una con su propia historia y su propio camino.

Que mi casa está desierta

Me dijeron que mi casa está desierta, que no hay vida ni movimiento en ella. Pero lo que no saben es que en mi casa hay un fuego que arde, un fuego que no se puede apagar. En mi casa hay pasión y determinación.

En mi casa hay sueños que se están haciendo realidad, hay metas que se están alcanzando. En mi casa hay personas que luchan por lo que creen, que no se rinden ante las adversidades. En mi casa hay esperanza y fe en un futuro mejor.

En mi casa hay amor y comprensión, hay apoyo y solidaridad. En mi casa hay personas que se cuidan y se protegen mutuamente. En mi casa hay un ambiente de paz y armonía.

Y que solo tengo deudas

Me dijeron que solo tengo deudas, que no tengo nada para ofrecer. Pero lo que no saben es que en mi casa hay riquezas que no se pueden medir con dinero. En mi casa hay valores y principios que son más valiosos que cualquier tesoro.

En mi casa hay amor incondicional, hay respeto y honestidad. En mi casa hay tiempo y atención, hay palabras de aliento y consuelo. En mi casa hay un ambiente de confianza y seguridad.

En mi casa hay talento y habilidades que se están desarrollando, hay conocimientos que se están adquiriendo. En mi casa hay personas que se esfuerzan por aprender y crecer. En mi casa hay oportunidades para mejorar y superarse.

Que la crisis no soportaría

Me dijeron que la crisis no soportaría en mi casa, que no tendríamos los recursos necesarios para enfrentarla. Pero lo que no saben es que en mi casa hay fortaleza y resiliencia. En mi casa hay creatividad y adaptabilidad.

En mi casa hay personas que saben cómo enfrentar los desafíos, que no se dejan vencer por las dificultades. En mi casa hay soluciones y alternativas, hay ideas y proyectos que nos ayudarán a salir adelante.

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En mi casa hay una mentalidad positiva y optimista, hay confianza en nuestras capacidades y en el poder de la fe. En mi casa hay personas que se apoyan mutuamente y se levantan juntas.

Y que moriría

Me dijeron que moriría, que la adversidad sería más fuerte que yo. Pero lo que no saben es que en mi casa hay vida y esperanza. En mi casa hay un espíritu de lucha y perseverancia.

En mi casa hay personas que no se rinden, que siguen adelante a pesar de las dificultades. En mi casa hay sueños y metas por cumplir, hay un propósito que nos impulsa a seguir adelante.

En mi casa hay una fe inquebrantable, una fe que nos sostiene en los momentos más difíciles. En mi casa hay una fuerza interior que nos impulsa a levantarnos una y otra vez.

Y que mis hijos serían esclavos toda la vida

Me dijeron que mis hijos serían esclavos toda la vida, que no tendrían oportunidades ni futuro. Pero lo que no saben es que en mi casa hay educación y formación.

En mi casa hay valores y principios que les enseñamos a nuestros hijos. En mi casa hay amor y respeto, hay responsabilidad y compromiso. En mi casa hay una educación que les brinda las herramientas necesarias para enfrentar el mundo.

En mi casa hay sueños y metas que les enseñamos a perseguir. En mi casa hay oportunidades que les damos para que puedan desarrollar sus talentos y habilidades. En mi casa hay un ambiente de apoyo y motivación.

Pero hoy me levanto a declarar

Hoy me levanto a declarar que en mi casa hay mucho más de lo que se ve a simple vista. En mi casa hay una vasija con aceite, una vasija que representa el poder y la provisión de Dios.

Esa vasija es un gran ministerio, es mi familia con unción. En mi casa hay profetas que declaran la palabra de Dios, pastores que cuidan y guían a las ovejas, ministros que sirven y ayudan a los demás.

En mi casa está el Señor de los Señores, el que nos da salud y riquezas. En mi casa hay un ministerio que impacta vidas, que lleva la luz y el amor de Dios a los demás.

Que me queda una vasija con aceite

Me queda una vasija con aceite, y eso será suficiente para vencer la crisis. Esa vasija es un símbolo de la provisión de Dios, de su poder y su gracia.

En mi casa hay una unción que nos capacita y nos fortalece. En mi casa hay una presencia divina que nos guía y nos protege. En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios.

En mi casa hay una vasija que se llena cada día con el aceite de la palabra de Dios, con su amor y su sabiduría. En mi casa hay una vasija que derrama bendiciones sobre nosotros y sobre los demás.

Esa vasija es un gran ministerio

Esa vasija es un gran ministerio, es mi familia con unción. En mi casa hay personas que han sido llamadas por Dios para servir y llevar su mensaje al mundo.

En mi casa hay profetas que declaran la palabra de Dios, que anuncian su voluntad y su propósito. En mi casa hay pastores que cuidan y guían a las ovejas, que las alimentan y las protegen.

En mi casa hay ministros que sirven y ayudan a los demás, que se preocupan por las necesidades de los demás. En mi casa hay una unción que nos capacita y nos fortalece para cumplir con nuestro llamado.

Esa vasija es mi familia con unción

Esa vasija es mi familia con unción, es un grupo de personas que han sido ungidas por Dios para llevar su mensaje al mundo. En mi casa hay personas que han sido transformadas por el poder de Dios.

En mi casa hay personas que han experimentado su amor y su gracia, que han sido sanadas y liberadas por su poder. En mi casa hay personas que han sido llamadas a ser luz en medio de la oscuridad.

En mi casa hay una unción que nos capacita y nos fortalece para cumplir con nuestro propósito. En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios, en su capacidad para hacer milagros y maravillas.

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Ya no me digan que no tengo nada porque

Ya no me digan que no tengo nada, porque en mi casa hay mucho más de lo que se ve a simple vista. En mi casa hay profetas que declaran la palabra de Dios, que anuncian su voluntad y su propósito.

En mi casa hay pastores que cuidan y guían a las ovejas, que las alimentan y las protegen. En mi casa hay ministros que sirven y ayudan a los demás, que se preocupan por las necesidades de los demás.

En mi casa está el Señor de los Señores, el que nos da salud y riquezas. En mi casa hay una unción que nos capacita y nos fortalece para cumplir con nuestro llamado.

En mi casa hay profetas

En mi casa hay profetas que declaran la palabra de Dios, que anuncian su voluntad y su propósito. En mi casa hay personas que han sido ungidas por Dios para llevar su mensaje al mundo.

En mi casa hay personas que han sido transformadas por el poder de Dios, que han experimentado su amor y su gracia. En mi casa hay personas que han sido llamadas a ser luz en medio de la oscuridad.

En mi casa hay una unción que nos capacita y nos fortalece para cumplir con nuestro propósito. En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios, en su capacidad para hacer milagros y maravillas.

En mi casa hay pastores

En mi casa hay pastores que cuidan y guían a las ovejas, que las alimentan y las protegen. En mi casa hay personas que han sido llamadas por Dios para ser líderes espirituales.

En mi casa hay personas que se preocupan por el bienestar de los demás, que están dispuestas a dar su vida por el rebaño. En mi casa hay pastores que enseñan y predican la palabra de Dios, que guían a las personas en su caminar espiritual.

En mi casa hay pastores que están dispuestos a sacrificar todo por el bienestar de las ovejas, que están dispuestos a dar su vida por el rebaño. En mi casa hay pastores que son ejemplo de amor y servicio.

En mi casa hay ministros

En mi casa hay ministros que sirven y ayudan a los demás, que se preocupan por las necesidades de los demás. En mi casa hay personas que han sido llamadas por Dios para ser instrumentos de su amor y su gracia.

En mi casa hay personas que están dispuestas a darlo todo por los demás, que están dispuestas a servir sin esperar nada a cambio. En mi casa hay ministros que llevan la palabra de Dios a los necesitados, que les brindan consuelo y esperanza.

En mi casa hay ministros que están dispuestos a dar su vida por los demás, que están dispuestos a ser luz en medio de la oscuridad. En mi casa hay ministros que son ejemplo de amor y servicio.

En mi casa está el Señor de los Señores

En mi casa está el Señor de los Señores, el que nos da salud y riquezas. En mi casa está el Dios todopoderoso, el que tiene el control de todas las cosas.

En mi casa está el que nos da fuerzas para enfrentar los desafíos, el que nos sostiene en los momentos más difíciles. En mi casa está el que nos guía y nos protege, el que nos muestra el camino que debemos seguir.

En mi casa está el que nos llena de paz y alegría, el que nos da esperanza y consuelo. En mi casa está el que nos fortalece y nos capacita para cumplir con nuestro propósito.

En mi casa hay salud

En mi casa hay salud, no solo física sino también emocional y espiritual. En mi casa hay personas que se cuidan y se preocupan por su bienestar.

En mi casa hay una alimentación balanceada y ejercicio regular. En mi casa hay tiempo para descansar y relajarse. En mi casa hay una mentalidad positiva y optimista.

En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios para sanar y restaurar. En mi casa hay personas que oran y confían en la providencia divina. En mi casa hay una vida plena y abundante.

En mi casa hay riquezas

En mi casa hay riquezas, no solo materiales sino también espirituales. En mi casa hay personas que valoran lo que tienen y son agradecidas por ello.

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En mi casa hay personas que administran sabiamente sus recursos y los utilizan para bendición de los demás. En mi casa hay generosidad y solidaridad.

En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios para proveer y suplir todas nuestras necesidades. En mi casa hay personas que confían en su provisión y no se preocupan por el mañana.

En mi casa hay ministerio

En mi casa hay ministerio, un ministerio que impacta vidas y lleva la luz y el amor de Dios a los demás. En mi casa hay personas que han sido llamadas por Dios para servir y ayudar a los demás.

En mi casa hay personas que se preocupan por las necesidades de los demás, que están dispuestas a dar su vida por el bienestar de los demás. En mi casa hay personas que llevan la palabra de Dios a los necesitados, que les brindan consuelo y esperanza.

En mi casa hay personas que son ejemplo de amor y servicio, que están dispuestas a darlo todo por los demás. En mi casa hay un ministerio que transforma vidas y trae esperanza a los corazones.

En mi casa hay una unción

En mi casa hay una unción, una unción que nos capacita y nos fortalece para cumplir con nuestro llamado. En mi casa hay personas que han sido ungidas por Dios para llevar su mensaje al mundo.

En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios, en su capacidad para hacer milagros y maravillas. En mi casa hay una presencia divina que nos guía y nos protege.

En mi casa hay una vasija que se llena cada día con el aceite de la palabra de Dios, con su amor y su sabiduría. En mi casa hay una vasija que derrama bendiciones sobre nosotros y sobre los demás.

En mi casa está la gloria del Señor

En mi casa está la gloria del Señor, su presencia que llena cada rincón. En mi casa hay un ambiente de paz y armonía, de amor y unidad.

En mi casa hay personas que adoran y alaban a Dios, que reconocen su grandeza y su poder. En mi casa hay una fe inquebrantable en su fidelidad y su bondad.

En mi casa está la gloria del Señor, su luz que brilla en medio de la oscuridad. En mi casa hay una esperanza que no se apaga, una esperanza que nos sostiene en los momentos más difíciles.

Y no, no, no

Y no, no, no, ya no somos huesos secos. Hoy profetizo que cobramos vida, que nos levantamos de la desolación y la tristeza.

En mi casa hay un ejército que se está juntando, un ejército de personas que han sido transformadas por el poder de Dios. En mi casa hay un movimiento que está cambiando vidas y trayendo esperanza a los corazones.

Aleluya, Santo, Santo, El vive. En mi casa está el Dios todopoderoso, el que tiene el control de todas las cosas. En mi casa está el que nos da fuerzas para enfrentar los desafíos, el que nos sostiene en los momentos más difíciles.

Se está moviendo aquí

Se está moviendo aquí, en mi casa. El Espíritu Santo está obrando en medio de nosotros, guiándonos y fortaleciéndonos.

En mi casa hay un avivamiento, un despertar espiritual que está cambiando vidas. En mi casa hay una pasión por Dios y por su obra.

En mi casa hay un fuego que arde, un fuego que no se puede apagar. En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios para hacer milagros y maravillas.

En mi casa hay una unción que nos capacita y nos fortalece para cumplir con nuestro llamado. En mi casa hay una presencia divina que nos guía y nos protege.

En mi casa hay una esperanza que no se apaga, una esperanza que nos sostiene en los momentos más difíciles. En mi casa hay una fe inquebrantable en el poder de Dios para sanar y restaurar.

En mi casa hay una gloria que brilla, una gloria que no se puede ocultar. En mi casa está el Dios todopoderoso, el que tiene el control de todas las cosas.

Laura Fernandez

Laura Fernandez

¡Hola! Soy Laura Fernandez creadora de este blog sobre amor y espiritualidad. Me gusta escribir sobre internet y el amor en estos tiempos modernos.

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